Sabes de lo tuyo.
Lo demás, nadie te lo ha explicado.
Nadie te enseñó a mandar un presupuesto, a contestar cuando todavía no tienes la respuesta, a reclamar un cobro sin quedar mal ni a dejar de hacer cien veces la misma tarea. No es que no sepas: es que nunca formó parte de tu oficio, y aun así te toca.
Para quien trabaja por su cuenta · Por videollamada, desde donde estés
Haces de todo, y todo a la vez
Eres el que hace el trabajo, el que lo presupuesta, el que lo factura, el que lo cobra y el que contesta el teléfono mientras hace las otras cuatro cosas.
Nadie te enseñó a hacer todo eso. Y mientras las bolas estén en el aire, no hay un momento para pararse a ordenarlo. Por eso lo ordenamos contigo.
Marca lo que te pase a ti
Son cosas que no se aprenden en ningún oficio y que nadie se sienta a explicarte. Y casi todas tienen arreglo más rápido de lo que parece.
Una de estas cosas explicada cada semana
Un correo corto, sin tecnicismos y con ejemplos reales: qué es una retención, cómo mandar un presupuesto que te acepten, cómo reclamar un cobro sin quedar mal. Escrito para quien no tiene por qué saber de esto.
Puedes darte de baja en cualquier momento. Política de privacidad.
Dos frentes que en realidad son el mismo problema
Cuando vas ahogado solo atiendes lo urgente. Por eso repites tareas que se podrían resolver de una vez, y por eso hay conversaciones con clientes que nunca llegas a tener. Trabajar solo en uno de los dos lados no arregla nada.
No es un curso ni una charla de motivación: nos sentamos con tu negocio concreto, miramos cómo trabajas de verdad y te lo dejamos montado.
El trabajo que se repite
Plantillas de presupuesto y factura que se rellenan solas, el correo ordenado con sus reglas, los papeles donde los vas a encontrar y las tareas manuales que se pueden quitar de en medio sin saber programar.
Lo que pasa entre tú y el cliente
Contestar a tiempo aunque no tengas la respuesta, averiguar qué quiere quien no lo sabe, mandar el presupuesto y hacerle seguimiento, decir que no y reclamar un cobro sin romper la relación.
Vender no es el final. Es donde empieza el trabajo.
Hacer seguimiento a un cliente después de venderle, hablar con él, ser honesto cuando algo se tuerce. Eso no necesita un departamento ni ser una gran empresa: es la parte más barata de un negocio y la que casi nadie hace.
Es también lo que une todo lo demás. Un presupuesto bien hecho sirve de poco si después nadie vuelve a llamar a ese cliente.
Primero se monta. Después no te quedas solo.
Son dos cosas distintas y se contratan por separado. La primera funciona sin la segunda.
La puesta en marcha
Pago único. Sin permanencia ni cuotas después.
- Una sesión larga sobre cómo trabajas ahora.
- Tus plantillas de presupuesto y factura, hechas y funcionando.
- Tu correo y tus carpetas ordenados, con sus reglas.
- Una tarea repetitiva resuelta para que deje de comerte horas.
- Tus respuestas tipo escritas: el seguimiento, el no y el cobro.
Todo se queda contigo y sigue funcionando aunque no continúes.
El seguimiento
Lo montado se desordena si nadie lo mira. Y las dudas aparecen después, no durante.
- Preguntas por un formulario anónimo, sin dar tu nombre y cuando te surja.
- Cada semana te llega un correo con las respuestas. Nada que instalar ni contraseñas que recordar.
- Te enteras de cosas que no sabías que tenías que preguntar, porque las pregunta otro.
- Si necesitas algo tuyo y concreto, puedes dejar tu correo en la pregunta.
- Sin permanencia. Te das de baja cuando quieras.
Se abre por grupos. Si ahora está cerrado, entras en lista y te avisamos.
Tres pasos y ninguna sorpresa
Nos cuentas qué te cuesta
Un formulario de dos minutos. No hace falta que lo tengas claro ni que uses las palabras correctas.
Hablamos sin compromiso
Un rato por teléfono o videollamada. Si vemos que esto no es lo que necesitas, te lo decimos y te orientamos.
Se monta
Buscamos fecha, trabajamos sobre tu negocio y te vas con las cosas hechas, no con deberes.
«No sabía qué era un dominio. Asentí para no quedar mal y firmé algo que no entendía.»
Lo hemos oído más de una vez. Nunca en gente poco capaz.Qué no es esto
Preferimos decírtelo ahora que decepcionarte después.
No es tu gestoría
No hacemos contabilidad, impuestos ni nóminas. Te explicamos lo que tu gestoría da por sabido, que es otra cosa.
No es soporte informático
No arreglamos ordenadores ni resolvemos las incidencias del día a día.
No te conseguimos clientes
Ordenamos lo que ya tienes. Si el problema es que no entra trabajo, esto no es lo que necesitas.
No es un curso
No hay vídeos que ver un domingo por la tarde. Se trabaja sobre tu negocio, con tus cosas.
No lo hacemos por ti para siempre
Montamos y te enseñamos. Si lo que quieres es delegarlo del todo, tenemos otro servicio para eso.
El seguimiento es por escrito
No incluye llamadas. Es justo lo que permite que cueste 30 € y no 300.
Lo que nos suelen preguntar antes de empezar
Soy muy pequeño para esto, ¿no?
Al revés. Esto está pensado justo para quien va solo o casi solo, que es quien no tiene a nadie a quien preguntar. Las empresas con plantilla tienen otro servicio.
No sé ni por dónde empezar ni qué necesito.
No pasa nada, es lo normal. Esa es precisamente la primera parte del trabajo: mirar cómo trabajas hoy y decidir por dónde se empieza.
¿Tengo que saber de ordenadores?
No. Trabajamos con lo que ya usas y te dejamos las cosas montadas y explicadas. Si algo requiere aprender, se aprende en el momento y con tu ejemplo delante.
¿Y si luego no lo uso?
Por eso montamos poco y funcionando, en vez de mucho y bonito. Todo lo que te dejamos es cosas que ya usas en tu día a día, no un sistema nuevo que haya que mantener.
¿Esto sustituye a mi gestoría?
No, y no queremos. Tu gestoría lleva tus impuestos. Nosotros ordenamos tu trabajo y te explicamos lo que nadie te explicó.
¿Se va a saber que la pregunta es mía?
No. Las preguntas se mandan por un formulario anónimo: no pides usuario, no pones tu nombre y no hay ningún sitio donde los demás te vean. Solo se publica la respuesta, nunca quién preguntó. Preguntar sin quedar en evidencia es justamente el motivo de que funcione así.
¿Hace falta contratar el seguimiento?
No. La puesta en marcha se cierra sola y todo lo que te dejamos sigue funcionando sin nosotros. El seguimiento es para quien quiere tener a quién preguntar después.
Cuéntanos qué te está costando
Te respondemos en 24 horas laborables. Sin compromiso y sin coste: si esto no es lo que necesitas, te lo decimos.
Nadie nace sabiendo lo que no le enseñaron
Si llevas tiempo pensando que tendrías que ordenar todo esto y nunca encuentras el momento, ese es exactamente el motivo por el que existimos.
Resuelto · 674 16 58 26